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Cómo convivir con el maltrato y la descalificación

La licenciada Mónica Dreyer nos trae su columna semanal de opinión: "Cómo convivir con el maltrato y la descalificación".

Cómo convivir con el maltrato y la descalificación
El Diario Sur

Hay personas que además de generar temor a través de sus tratos y descalifican. "!Ves que haces esto mal!" Esto lo puede decir una persona en cualquier contexto. A nivel de pareja, un padre, una madre, una jefatura, un docente, cualquier persona o institución que detente un nivel asimétrico superior. No vamos a analizar que le pasa a esa persona para vincularse desde el temor y la descalificación.

Convivir con una persona así, no es grato ni gratis para la salud emocional. ¿Qué le pasa a quienes conviven? Algunos se han angustiado al principio y si no pudieron abandonar la situación aprendieron a que les resbale. Otros la pasan mal. Pueden reaccionar con una escalada descalificando a la misma altura. ¡Si es que pueden! Si son empleados podría costarle el puesto.

Si es una pareja puede desencadenar fuertes agresiones. De allí que para evitar la agresión, se repliegan. Pueden angustiarse y hasta engancharse creyendo que están haciendo las cosas mal. Este es el punto que quiero llegar. Es muy útil conocer que pasa cuando una persona se "engancha". Hoy estoy reflexionando como psicóloga. Aparece el llamado "núcleo melancólico" que está en cualquier persona "normal".

La descalificación y la presión, genera en algunas personas sentimientos de inferioridad e incapacidad para pensar y actuar. Se produce un enlentecimiento e inhibición de diversas funciones concomitantes a este humor penoso. Realmente se ponen más torpes, les cuesta aprender, se olvidan y se forma un círculo vicioso donde comienzan a pensar que son incapaces, inútiles o que realmente no pueden.

¿Cuál es la salida? Comprender el circuito entre, una posición de poder o autoridad, una personalidad o situación descalificadora y el enganche con el núcleo propio de descalificación. Entender que a esa persona difícilmente la vamos a cambiar, pero sí podemos volver a ¡Creer en uno, afirmarse, valorarse y fortalecerse!