En las conversaciones difíciles, hay herramientas que al conocerlas nos permiten afrontarlas con mayor seguridad. La columna pasada vimos "Maestría en las conversaciones" y la técnica de reencuadres verbales. Hoy veremos otra técnica para enmarcar la conversación desde el inicio. La llamaremos "Encuadre del comienzo".
Cuando vamos a negociar o realizar una conversación difícil, el interlocutor no conoce nuestra intención. No sabe si queremos discutir, hacer catarsis, querer tener la razón o nuestra intención es generar una conversación constructiva.
Es muy importante preguntarnos. ¿Qué quiero de ésta conversación? Porque quizás creemos que nuestra intención sea tener una conversación constructiva pero estamos tan enojados que necesitamos vaciar nuestra cabeza de esas emociones. ¿Estratégicamente es positivo? ¿Cómo te parece que puede ser esa conversación si arranco con todo lo que me pasa? No hay nada de malo, sólo conocer la consecuencia.
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Por eso expresar nuestra intención de entrada, limita a que la conversación se salga de cause. Tampoco es mágico. Es importante trabajar un abanico de herramientas ya que aunque enmarque el comienzo, muchas veces algo que dice la otra persona ¡Pim! Toca en nuestro lado emocional y ¡Pum! ¡Salta la térmica!
Volviendo al tema del Encuadre del comienzo, te recomiendo hacer una apertura que muestre la intención de tener una conversación constructiva por ejemplo "Quiero conversar con vos para poder conocer tu punto de vista y compartir mi punto de vista y entre ambos sacar buenas ideas....."
Los encuadres del comienzo no deben ser muy lógicos. Si o si las palabras deben ser positivas pero no es necesario una sintaxis estructurada. El hemisferio derecho capta más el lenguaje subconsciente. Te invito a preguntarte ¿Cuál es el objetivo en esta conversación? ¿Qué queres lograr? ¡Y eso expresarlo en el comienzo!






