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La espada, la pluma y la palabra (versión 2021)

Pico, pala y serrucho en mano mandaron un mensaje a la interna del oficialismo, que se divide entre los que festejan la elección y los que creen que no hay "nada para festejar".  Por Ricardo Varela.

La semana dejó una serie de noticias que elijo compartir.

Alemania superó las 100.000 muertes por Covid-19 a días que suceda un hecho histórico: Merkel será reemplazada esta semana por el socialdemócrata Olaf Scholz. A propósito de la cifra de muertos dijo: “nos encontramos en una situación grave con un patrón de crecimiento exponencial de casos de la enfermedad. Mientras Europa se cierra a los países africanos, donde se descubrió una nueva variante del virus, el debate se centra en los índices de vacunación. La producción de las vacunas se universaliza y crece en nuevos formatos (ya están distribuyéndose pastillas de ingesta oral), sin embargo hay países (aún centrales como el Reino Unido) donde la población se resiste a recibir inmunización. Mientras no seamos (en todo el mundo) más los vacunados que los no vacunados, el virus va a sobrevivir, mutar y matar. Una ecuación tristemente simple. Peligrosamente real.

El jefe de gabinete de ministros Juan Manzur visitó Estaban Echeverría para dejar inaugurado un nuevo local de la cadena Easy en el límite entre Monte Grande y Luis Guillón. Allí formuló una declaración que anuncia la voluntad del gobierno nacional de acordar con el Fondo Monetario antes que termine el año. “Estamos haciendo todos los esfuerzos para que las autoridades de los organismos acepten un acuerdo que nos permita continuar con este proceso de crecimiento económico que hemos comenzado”, dijo con contundencia el jefe de ministros.

Sin embargo la noticia fue la foto que durante la recorrida lo encontró pala en mano, rodeado por el ministro Matías Kulfas (con un pico) y el intendente local Fernando Gray con un sugerente serrucho. El mensaje fue leído por propios y extraños. El presidente Alberto Fernandez instó a sus ministros a “hacer política”, y casi de repente una “inocente inauguración” convocó a dos ministros neoalbertistas a tierras “del rebelde” Gray. Pico, pala y serrucho en mano mandaron un mensaje a la interna del oficialismo, que se divide entre los que festejan la elección y los que creen que no hay “nada para festejar”.

El Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación informó que “PreViaje”superó los $50 mil millones en comprobantes cargados. Esto es el quíntuple de lo alcanzado en la primera edición del programa, favoreciendo amás de 2.300.000 turistas que eligen el territorio nacional. Sin embargo, a minutos del black Friday el gobierno dispuso que bancos y empresas de turismo no podrán financiar compras en cuotas sin interésde pasajes aéreos y alojamientos en el exterior con tarjetas de crédito. Una medida antipática para la clase media que proyectaba “volver a viajar” (en cuotas) después de 18 meses de encierro pandémico. La sábana corta del gobierno necesita que el Banco Central frene la salida de dólares en el momento de mayor escasez de reservas.

El jueves River se coronó campeón y hubo fiesta en el Monumental. Todo era bastante previsible porque con la ventaja que tenía le alcanzaba con empatarle al pálido Racing, al que le metió cuatro (por las dudas). Sin embargo, quiero destacar que el destino quiso que el mismo día de la consagración se cumpliera el primer aniversario de la muerte de Diego Maradona y que por primera vez en la historia el estadio de River (a pleno) cantara “olé, olé, olé, olé, Diegooo, Diegooo”. Los futbolistas sabemos la dimensión que tiene este hecho “cierra grietas”. Ojalá se pudiera extrapolar a otros ámbitos y que no llegue tarde…

La oposición ya piensa en 2023 y muchos empiezan a debatir si es (o no) con Macri, que ésta semana agarró el micrófono y sacó pecho: “es imprescindible que existan en nuestra alianza opositora internas claras y transparentes”. Fue un misil teledirigido a Horacio Rodríguez Larreta, uno de los dirigentes más importantes de la coalición en la última elección, pero que decidió “solo”. Macri realoaded siguió a fondo: “Está bueno que muchos curas quieran ser papas, pero sepan que tienen que competir y la gente va a elegir quién conduce y quién acompaña”. La comparación de los curas y los papas demuestra (una vez más) que Macri y la Iglesia no andan por los mismos caminos.

Como se ve, a la hora de las internas, ni unos ni otros parecen tener paz.

Mientras tanto, la gente de a pie pelea para llegar a fin de mes.

Buena semana.

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