A pesar de las especulaciones y cuestionamientos que tuvo el proceso de vacunación en nuestro país, el último bimestre del año nos encuentra en buen camino.
Atrás quedó la utilización política de unos y otros.
La vacunación para combatir el COVID alimentó la triste grieta argentina desde la primera dosis aplicada. Así, en el medio de la incertidumbre que generaba (y aún genera) la enfermedad, hubieron muchos irresponsables que hoy olvidamos. Se dijeron barbaridades como que la vacuna rusa (que después todos querían) era "veneno"; "que se vacunen ellos" decían (a los funcionarios nacionales) los mismos que después denunciaron el espantoso e injusto vacunatorio VIP (que le costó la cabeza a Ginés González García); "acá hicieron negocio los amigos del poder", "queremos la Pfizer", "nos pidieron los Glaciares", "están usándonos como conejitos de India"; y etcéteras varios. Todos lamentablemente reales, por ciertos...
El mundo encontró en tiempo récord, a través de las distintas vacunas aprobadas, cómo frenar el coronavirus. Sin embargo, éste camino hacia la inmunidad global avanza de manera desigual según la región. Mientras que en Europa ya se han vacunado con al menos una dosis a más de 113,8 personas de cada 100 habitantes, en Oceanía 103,6 personas de cada 100, en Asia 100,5; en Estados Unidos 113,1 y en América del Sur 116.5 han sido vacunadas. Sí leíste bien, los más vacunados contra el COVID viven en América latina.
El gran problema es la brecha del proceso de vacunación entre los países más ricos y los más pobres, que sigue aumentando y hace peligrar el objetivo trazado para conseguir la inmunidad global.
Los peores datos se dan en el continente africano: sólo 13,7 personas de cada 100 recibió al menos una dosis contra el coronavirus.
Las estadísticas demuestran que los lideres en vacunación son Cuba y los Emiratos Árabes Unidos. Cuba se convirtió en el país que más vacuna del mundo con 225,4 vacunas por cada 100 habitantes, seguido por los Emiratos Árabes Unidos con 210,3 y en tercer lugar está Uruguay con 189,2 ya vacunados por cada 100 habitantes. De los tres países del podio sólo Cuba produce vacunas, lo que demuestra que en el proceso de "vacunar", la ciencia y la producción del suero son tan importantes como la gestión para conseguirlo y las campañas de vacunación que se impulsan para lograrlo.
Nuestro país ocupa el puesto 24 de ese ranking (implica que el 77.50% de los argentinos recibió al menos una dosis), superando a otros países centrales (por desarrollo científico, realidad económica y financiera, y disponibilidad logística). El Reino Unido (creadores de la AstraZeneca) están en el puesto 30 del ranking mundial, Francia 31, Italia 28, Alemania 48 y los Estados Unidos (con disponibilidad ilimitada de Pfizer, Moderna y Jannsen) en el puesto 54.
En cuanto a los vacunados con pauta completa, sorprende Portugal que lidera el ranking con 87,1. En segundo lugar aparecen los Emiratos Árabes Unidos con 86,4, mientras que Malta es el tercer país del mundo con pauta completa: 83 por cada 100 habitantes.
Cuando hablamos de pauta completa nos referimos a dos dosis. Mientras tanto, esta semana que termina en la Argentina comenzaron a aplicarse terceras dosis a mayores de 50 años que hayan recibido la vacuna de Sinopharm y a todos los inmunocomprometidos que hayan recibido cualquier vacuna.
Las estadísticas de vacunas aplicadas y el análisis socio económico de cada uno de los países no sólo refleja distintas "capacidades de gestión" como la que destaqué de Uruguay, también la conciencia y el compromiso social de cada comunidad.
Afortunadamente en la Argentina la discusión "pro/anti vacuna" es una anécdota de la que vivieron largos meses muchos periodistas y medios de comunicación (que solo sumaron angustia y confusión). Tal vez, la mejor vacuna contra ellos, sea no olvidar. Recordarles, una y otra vez, que su responsabilidad ante la sociedad no solo se ampara en "estar cubiertos legalmente" a la hora de informar y opinar. A la larga la falta de profesionalismo, intencionalidad y pérdida de objetividad se hace visible, y genera pérdida de credibilidad. El bien más preciado de los comunicadores y los medios de comunicación.
Último párrafo para saludar a los canillitas de la región sur en su día. Testigos presenciales e incansables del día a día de barrios, ciudades, vecinas y vecinos. Constructores de historia local como pocos. A todos: gracias por estar y felicidades.
Buena semana.






