opinión

No enciendas un fósforo y grites incendio

La licenciada Mónica Dreyer nos trae su columna semanal de opinión: "No enciendas un fósforo y grites incendio".

No enciendas un fósforo y grites incendio
El Diario Sur

Observo toda una gama de emociones desencadenadas realmente por el temor y la incertidumbre que vivimos. El cerebro tiende a ahorrar ENERGÍA. Aprende, recuerda y utiliza conductas simples. Las conductas complejas requieren de energía extra. Cuando no se puede resolver una situación de forma automática, se activa el sistema cognitivo-ejecutivo que es de acción lenta y ¡Consume mucha energía!!

Este sistema nos permite razonar, trazar estrategias ... pensar. Y eso nos está ocurriendo. No podemos utilizar conductas simples porque la situación es compleja ....

Llevar los chicos en diferentes horarios, zoom y presencial, el compañero de trabajo se enfermó y debo quedarme más tiempo, el susto y culpa porque estuve con alguien que tuvo síntomas, alguien cercano falleció y nos produjo mucho dolor. Me preocupa, alguien internado con pronóstico incierto. Todas situaciones que nos sacan de lo automático y ¡Nos demandan energía extra! ¡Y una sobrecarga emocional

Observo tensión y una exacerbación emocional. Los grupos de whatsapp de madres del colegio o del trabajo se ponen intensos emocionalmente. Nunca miro noticieros. Me lo enseñaron para cuidar el sistema inmunológico.

Hoy enciendo la TV y el tono de voz del periodista ya me tensó el estómago. La gente habla todo el tiempo de COVID. No existe otro tema de conversación. Estamos en supervivencia. Cuando comencé a trabajar en organizaciones tuve una gran enseñanza para toda la vida.

Un gerente me dijo "Mónica, no enciendas un fosforito y grites incendio". Eso me enseñó a poner un paño frío como decía mi papá que era médico a las situaciones. Y una de mis maestras de vida a clasificar de mayor a menor la gravedad. Ni negar, ni gritar incendio.

Por eso les recomiendo que no suban el tono emocional si no es necesario. Que tomen conciencia del impacto de sus palabras, actos y emociones en los otros. Cuiden a su gente. ¡Que ya bastante tenemos!