Columnista |

El poder del Perro

La licenciada Mónica Dreyer nos trae su columna semanal de opinión: "El poder del Perro".

Nombrada una de las mejores películas del 2021. Al principio me decía “Que rara es esta película” sin embargo no podía dejar de verla. Es un western, situado en un rancho en Montana, Estados Unidos, 1925. Trata de dos hermanos de buena posición.

Phil, un ranchero dominante y descalificador, contrasta con su hermano George elegante y con buenos modales. Phil vive recordando las anécdotas de un rudo vaquero que marcó su vida “Bronco Henry” y donde se inspira para exacerbar sus aspectos desafiantes, descalificadores y de áspera masculinidad.

George se casa y trae a vivir a Rose una viuda con su hijo Peter un adolescente de aspecto frágil, talento artístico y rasgos que contrastan con la exacerbada la masculinidad de Phil. Éste, un experto manipulador, comienza a destruir sin piedad las psiquis de Rose. Me pregunto, ¿Qué le pasa a Phil en su necesidad de contar los relatos de su modelo Bronco Henry? El contraste entre la rudeza de Phil y la sensibilidad de Peter va desplegando la trama aumentando de forma gradual la tensión.

Luego de que Peter descubriera el verdadero secreto que Phil, a partir de allí Phil se acerca a Peter. Rose tiembla de solo pensar que ese macho alfa está con su hijo. Campion la directora genera aquí gran parte de la tensión de la película ya que definitivamente algo va a suceder entre estos dos hombres.

Es solo cuestión de qué y cuándo y el desenlace es inesperado. Quedé tan impactada con el final que profundicé leyendo. Hay varias líneas e interpretaciones muy interesantes.

Por cuestión de espacio sólo tomo una de las líneas que me remonta a mis años de estudiante de psicología, donde veíamos que en algunos casos, la exacerbada masculinidad, las actitudes agresivas y descalificadores pueden estar encubriendo una homosexualidad reprimida.

¡Y el desenlace final! A veces hasta la aparente despiadada invencible rudeza tiene su punto de fragilidad.

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