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Putin decretó el fin del COVID

 La pandemia quedó atrás. La humanidad no alcanza a comprender el momento histórico superado para mirar, casi incrédulos, un estallido que podría detonar la tercera guerra mundial. Por Ricardo Varela.

Vuelvo a ésta página luego de algunas ediciones de ausencia obligada en una semana muy particular. El mundo dejó a hablar del COVID y el post COVID para mirar la lejana Ucrania.

El presidente ruso Vladimir Putin resolvió una avanzada bélica que el mundo condenó, situación en la que también caería el gobierno de Kiev, que al cierre de la edición estaba virtualmente rodeada.

El mundo de la pandemia pasó a difundir imágenes impensadas: otro tipo de muertes y destrucción bajo excusas políticas de coyuntura. El presidente ucraniano acusó a los países miembros de la OTAN por desoír su llamado exclamando: “nos dejaron solos”. Hablaba de la soledad bélica y de la una pelea desigual mientras interceptaba a los micros que abandonaban el país hacia Polonia para “bajar” a todos los hombres de entre 18 y 60 años y darles un arma de combate. Todo demasiado precario ante el poder un hombre/una nación que tiene la capacidad nuclear destructiva de la Rusia de Putin, el nuevo “malo” de la película 2022.

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Además de la “condena moral” de las naciones que no entienden a las guerras como caminos posibles, los Estados Unidos de Joe Biden amenazaron a Rusia con la contundencia de una frase: “Putin eligió la guerra y pagará las consecuencias”. Nunca tan literal. “Pagará” habla justamente de eso, del dinero que le costaría a Rusia el boqueo del comercio internacional al que lo puede “someter” el gobierno americano.

Nuestro país pasó de la timidez inicial a un pedido más contundente para que Rusia “cese las acciones militares”. Lo cierto es que tanto los países europeos como los otros socios de la OTAN sólo anuncian “devastadoras sanciones económicas, ahora y en el tiempo”, bloqueando las operaciones bancarias y limitando las exportaciones.

Las primeras consecuencias se reflejaron en el aumento de los costos internacionales de los cargamentos de gas natural licuado, insumo fundamental para nuestro país para enfrentar los mayores consumos del próximo invierno. Más allá del análisis global en el que no pocos piensan a Putin como el eje del mal que puede enfrentarse al mundo, y si hiciera falta, utilizar su poderío nuclear, y de las consecuencias favorables (incremento de los precios internacionales de granos y soja) y desfavorables a las economías regionales y locales; la guerra territorial y económica establece un nuevo orden mundial. La pandemia quedó atrás. La humanidad no alcanza a comprender el momento histórico superado para mirar, casi incrédulos, un estallido que podría detonar la tercera guerra mundial y probablemente tenga “sólo” consecuencias económicas y cientos de muertos y ciudades destruidas. Está aceptado que el control poblacional se equilibra con las muertes de las pandemias y las de las guerras. “Verlas” tan morbosamente cerca (una de otra) duele el alma.

Una reflexión sobre Putin. Por estas horas leerás y verás informes completos sobre su persona, su historia de militar espía y otras menudencias de su personalidad. En todos los casos me parece oportuno señalar que creo que Putin representa a cientos de miles de “putines”. No se trata de las locuras de un “loco suelto”. Ninguno de los procesos históricos que encarnan protagonistas en primera persona, son productos exclusivos de esas personas. Ellos reflejan y espejan épocas, sentires, ambiciones y objetivos de muchos colectivos. Son la voz cantante, los frontman de otros. Casi contrario, nunca sucederían. Los “locos sueltos” no pasan de eso y Putin no lo es.

Último párrafo para reconocer el trabajo de toda la redacción en este tiempo que me tuvo atento, pero distante. Comprobar que todo funciona “a pesar” de uno, no solo es placentero y aliviador, sino que demuestra que estamos (como equipo) en el camino correcto. Especial gracias a Manuel Nieto por “cuidarme” con dedicación y cuidado ético y profesional ésta página semanal que me permite compartir con vos mis reflexiones.

Estamos de regreso. Nunca nos fuimos.

Buena semana.

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