editorial

Que algo cambie (Para no cambiar jamás)

Los tiempos cambian y el fututo será de los que estén más rápidos de reflejos para interpretar esos cambios. Mientras tanto, los programa de tv seguirán reflejando miserias de cabotaje. Por Ricardo Varela.

Que algo cambie (Para no cambiar jamás)
El Diario Sur

En la semana en la que Italia se quedó fuera del Mundial de Qatar; la OTAN desafía a Putín con multiplicar la presencia militar de la alianza Atlántica en la frontera rusa; el Fondo Monetario Internacional aprobó "con reservas" el acuerdo con la Argentina (un acuerdo que ambos firmantes reconocen incumplirle antes de firmarlo...); y el masivo acto del 24 expuso las grietas dentro del oficialismo; la presencia de Facundo Manes en el último 'A Dos Voces' mostró (también) la miseria de "Juntos".

Los periodistas ponderaban a Manes por haberse quedado sentado en su banca durante el discurso del presidente en el inicio de las sesiones del 1 de marzo, mientras que el resto de los legisladores de Juntos para el Cambio se iban de la sala. Entonces el diputado "semisonriente" soltó: "Eso no fue gratuito. Me mataron en las redes sociales, el ejército de trolls del PRO me pegó a diestra y siniestra. Los que antes me abrazaban, me clavaron cuchillos por la espalda". Sorprendido, Edgardo Alfano le sugirió que le pidiera a Rogelio Frigerio (sentado a su lado en el set televisivo del histórico programa) que hablara con Macri para que no le pegaran tanto, y el propio Frigerio siguió sorprendiendo: "No tengo mucha chance, a mi también me dieron duro los trolls". Rápido de reflejos, el Chino Navarro desde la mesa de enfrente replicó "muchachos, eso no es nada, si Macri los espiaba a ustedes". Manes recogió el guante: "Estas son las actitudes que asustan a la sociedad civil a meterse en la política. ¿Sabes que me dicen ahora a mí? 'Viste que te dije no te metas, tenías una vida confortable, ¿Para qué ensuciarte con la política?'". El discurso contracultural de Manes afirma que la Argentina está en una situación histórica, en un fin de ciclo en el que la sociedad le exige a nuevos dirigentes que se involucren en la política. Supone que el crédito de los políticos tradicionales se acabó entre otras cosas por lo que estaba haciéndose visible en ese mismo programa de tv.

En una mesa dos dirigentes de la coalición opositora que se quejaban que otros miembros de su espacio los escrachaban en las redes sociales sin poder hacer nada... .

La otra mesa que merece un par de párrafos aparte.

Era la que integraban el citado "Chino" Navarro, responsable de políticas parlamentarias por el oficialismo en el Congreso Nacional; el encuestador/pensador oficialista Artemio López (firmante del documento de "intelectuales kirchneristas") y el intendente echeverriano Fernando Gray. Los tres miembros del Frente de Todos gobernante, pero con tantas posiciones y diferencias ideológicas que pareciera nunca podrían ponerse de acuerdo. Mientras Artemio destacaba los datos oficiales sobre la recuperación de los empleos (empatando los números a los de la pre pandemia), el 'Chino' intentaba desarmar el videograph del programa que se preguntaba: "¿Estalla el Frente de Todos?". Gray parecía el único que no fingía demencia en el set: "Estamos ante una situación inédita en la historia del peronismo: el titular del PJ bonaerense (en referencia a Máximo Kirchner) se opone pública y políticamente a lo que impulsa en presidente de la Nación (y presidente del PJ nacional). Esto no puede aceptarse ni seguir así, el funcionario que no esté de acuerdo con lo que propone el presidente tiene que irse, dar un paso al costado".

El slogan de los Adams era: "una familia muy normal", justamente porque todos sabían que estaban en realidad locos.

Tal vez tenga razón Manes y "la gente" (Massa dixit) esté buscando una figura no política (o "menos" política) en la que creer. Tal vez Manes crea que esa figura es él mismo. Tal vez los "chicos" de la Cámpora (que ya no son tan chicos) se den cuenta que los verdaderos chicos (sub25) están mirando cada vez a los Mileis que a los que encarnan discursos épicos sobre el derecho individual y social sobre el capitalismo.

Los tiempos cambian y el fututo será de los que estén más rápidos de reflejos para interpretar esos cambios. Los países y las sociedades no se suicidan, cambian, para bien o para mal, giran a la derecha o a la izquierda. No importa cómo ni cuando, cambian.

Mientras tanto, los programa de tv seguirán reflejando miserias de cabotaje.

Buena semana.