opinión

Voces internas

La licenciada Mónica Dreyer nos trae su columna semanal de opinión: "Voces internas".

Voces internas
El Diario Sur

Nosotros representamos la realidad externa pero la distorsionamos en nuestra mente. ¿Como? Imagínate estar en un cine o mejor metido adentro de la película. Así es nuestra mente, como una película. Y el gran hallazgo de la Programación Neurolinguística fue descubrir cómo se forma la película a través de representaciones visuales, auditivas y sensoriales. La columna pasada vimos las visuales. Hoy veremos el impacto de las auditivas. ¿Sabías que cuando estás viendo una película la emoción la genera la música, los sonidos? Descubrí que cuando tiene demasiado suspenso y ya tengo palpitaciones, le bajo el volumen y siento un alivio. Eso muestra el impacto de lo auditivo en las emociones.

Algunas personas se ponen nerviosas cuando una persona habla muy lento y otras al revés, el hablar rápido de una persona les genera ansiedad. ¿A vos, que te genera ansiedad. Alguien que habla rápido o alguien que habla lento? ¿Y qué sentís cuando una persona tiene el tono muy agudo y chillón? A veces hay personas que no nos sentimos a gusto y es porque ese tono y esa manera de hablar nos impacta.

Cuando brindé una capacitación en un call center les sugerí a los más jóvenes que hablen en un tono más grave ya que genera una sensación de más adultos y de respeto.

Mirá cómo impacta en la emoción los sonidos, que dependiendo de la música nos pone en un estado o en otro. La música de meditación nos relaja, otras nos pone más románticos y otras más alegres. ¿Si escuchás el ruido de las olas, qué sentís? Los ruidos, sonidos impactan en nuestras emociones y en el cuerpo.

También tenemos esa voz interna, que está llena de creencias. Y cuando nos hablamos a nosotros mismos (se llaman diálogo interno) esa voz nos alienta o nos aplasta. Esa voz está llena de prejuicios y puede devastar. Esa voz nos pone up o nos deprime. En un partido o deporte puede hacer que lo pierda. En el aprendizaje puede bloquear. Nos tensiona o nos alienta. ¿Cómo son tus voces internas?