Es el nombre del evento que tuvo lugar ésta semana para crear el primer centro argentino especializado en la atención de personas con ELA, (esclerosis lateral amiotrófica) liderado por la Fundación de Esteban Bullrich y su conmovedora lucha contra la enfermedad que le hizo emprender una batalla. Ante la pregunta ¿Cómo aprendiste a llevar la enfermedad? La respuesta de Esteban "Lo veo como si Dios me hubiese dado esta enfermedad para que emprenda la batalla. Yo no la dejo descansar a la ELA. Voy a encontrar una cura. Me voy a dormir siempre diciéndole que le voy a ganar".
Sus palabras me hicieron reflexionar y me inspiran. Además de ser una persona que aprecio mucho desde mucho antes de su enfermedad no dejaba de preguntarme algo sin respuesta y hasta me reprocho éste pensamiento.... ¿Qué le pasa a éste mundo? ¿Por qué a él y no a otros que hacen tanto daño? Un mundo que no es perfecto, ni las cosas salen como queremos, y tenemos que convivir con la adversidad ..... Me la paso escribiendo como fortalecernos, la resiliencia y reconvertirse frente un revés de la vida. Cuantas personas se reconvierten de esa adversidad formando entidades, asociaciones que mejoran el mundo. Cómo si esa adversidad generara un propósito, una fuerza interior para crear algo mejor para otros.
A veces me pregunto cómo viven en Ucrania en medio de la guerra o en Etiopía uno de los países más pobres del mundo con un 50% de niños que sufren desnutrición.
En una Argentina ya casi naturalizada la inestabilidad, desde que nacimos. Un país que tensiona todos los días, el dólar trepando, el riesgo país, parece que va a estallar, algunos recomiendan desensillar hasta que amanezca y otros impulsados por el instinto de supervivencia siguen buscando alternativas y luchando para estar mejor o para vivir día a día.
Esteban Bullrich y su lucha nos enseña muchas cosas..... entre ellas que la vida es hoy ¡Y hay que aprovecharla!






