Qué fácil se ve todo con el diario del lunes, ¿no? Con el resultado puesto de las elecciones de diputados nacionales hay unas cuantas verdades que parecen evidentes, aunque hasta el mismísimo domingo la gran mayoría no las tuvimos en cuenta. Creo que son cuatro.
Correo desde Madrid III: las cuatro razones del triunfo de Milei, con el diario del lunes
Con el resultado puesto de las elecciones de diputados nacionales hay unas cuantas verdades que parecen evidentes, aunque hasta el mismísimo domingo la gran mayoría no las tuvimos en cuenta.
- El triunfo del peronismo en las elecciones provinciales del 6 de septiembre sirvió para reunir alrededor del oficialismo de Javier Milei a todo el arco anti peronista. Esa gran masa de votantes -el 40% que le permitió al gobierno imponerse- puede tener reproches y diferencias con Milei, pero ante todo tiene claro que no quiere “volver atrás”, a vivir experiencias como la del Gobierno de Alberto Fernández. El rumbo podrá no ser el mejor y la heterodoxia del Presidente puede a veces llevarlo al ridículo, pero aún así es preferible sostenerlo y no posibilitar en el corto plazo una experiencia kirchnerista, que es la única que aparece como una oposición rotunda a Milei. Así que el triunfo del peronismo bonaerense en septiembre e terminó generando un “efecto ballotage” que luego le resultó contraproducente. El factor clave fue el aumento de la participación, que en el caso de la provincia de Buenos Aires registró un alza de siete puntos porcentuales: todos esos nuevos votos fueron a las arcas de Milei.
- La agitación de los mercados luego de la derrota de septiembre con el dólar al alza dejó al gobierno en estado de shock. La intervención de Estados Unidos en el mercado de cambios con la implicancia personal de Donald Trump logró estabilizar el dólar. Y también hizo explícita una amenaza: “Apoyamos a Argentina si Milei gana las elecciones; si pierde, aunque le queden dos años de mandato, arréglense ustedes”. Así que para el votante estaba claro que una derrota del Gobierno desencadenaría un lunes de corrida cambiaria y posiblemente una crisis política. Planteado ese escenario, es esperable que haya una mayoría de los votantes que quieran evitarse una devaluación y más inflación.
- El gobierno de Milei bajó la inflación. La urgencia de los argentinos en 2023 era estabilizar los precios y con ese mandato lo votaron a Milei. Sus políticas derivaron en otras complicaciones y la lucha contra la inflación no está ganada, pero los votantes parecen haber querido reconocer ese logro. Eso, por otra parte, pesó más que las muy fundadas acusaciones de corrupción que recaen sobre el elenco gobernante: desde la estafa con la criptomoneda Libra al financiamiento narco de José Luis Espert.
- El peronismo bonaerense, con el poder de movilización de los intendentes y los recursos de la Provincia, jugó a fondo en septiembre. En el Conurbano arrasaron y también obtuvieron buenos resultados en el interior. Las obras que había para inaugurar tuvieron sus cortes de cinta antes de esa fecha. Los recursos políticos para movilizar y motivar votantes y referentes también se aplicaron de lleno para los comicios provinciales y municipales. Así que si había balas de plata se gastaron antes de la elección nacional. Para colmo, en el caso de la Provincia, la conformación de la lista de Fuerza Patria no ayudó: la nómina estaba repleta de ultra kirchneristas de los que asustan a los mercados y no tenía representación de los pragmáticos dirigentes territoriales que mueven el voto. De todas maneras, un resultado distinto en Buenos Aires no habría impedido la victoria de La Libertad Avanza a nivel nacional.
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Ese es el conjunto de factores que posibilitaron la que, para los distraídos como yo, pero en general para todos los analistas y encuestadores, resultó una gran sorpresa electoral. Milei reaccionó con cautela y diálogo: otra sorpresa para muchos que creíamos que la tentación de gritarle el gol en la cara a todo el mundo iba a ser más fuerte que él. Eso sí: a Kicillof no lo invitó a la reunión con gobernadores, lo que equivale a que los bonaerenses no estemos representados en la mesa de discusión nacional.


