La Policía detuvo en Lomas de Zamora a otro integrante del denominado “clan Sosa”, una organización criminal dedicada al narcotráfico y al lavado de dinero con base en Chaco, derivó en una nueva detención en las últimas horas tras la caída de Ariel Alberto Sosa, líder del grupo, la semana pasada.
Lomas: detuvieron a otro integrante del "clan Sosa", dedicado al narcotráfico
El hombre de 30 años está acusado de integrar el clan junto al líder de la banda y otro sospechoso aún buscado. Lo detuvieron en Lomas.
Se trata del cuñado de Sosa, quien decidió entregarse ante las autoridades luego de permanecer prófugo mientras avanzaban los operativos en su contra, según indicaron fuentes policiales. El hombre de 30 años, está acusado de integrar el clan junto al líder de la banda y otro sospechoso aún buscado.
Ariel Sosa, considerado el narcotraficante más buscado de Chaco, había sido capturado días atrás en la localidad de Villa Fiorito tras permanecer dos años prófugo. Fue detenido cuando manejaba una camioneta vinculada a un robo violento ocurrido en Villa Ángela, donde dos jubilados fueron atacados y despojados de sus pertenencias.
Tras esa detención, los investigadores concentraron sus esfuerzos en la zona sur del Conurbano, donde realizaron varios allanamientos. En uno de ellos, en Lanús, secuestraron cargadores, cartuchos y estuches de armas, aunque en ese momento el cuñado de Sosa no fue hallado. Ante el avance de la causa y las pruebas reunidas, el acusado -quien también estaba involucrado en el robo a los jubilados- finalmente se entregó y quedó incautado uno de sus vehículos.
Acusado como jefe de un clan
El hombre, de 31 años y sindicado como el jefe del clan narco “Sosa”, era buscado por la Justicia por los delitos de lavado de activos del narcotráfico y asociación ilícita.
Según la Justicia, el denominado “clan Sosa” operaba como una organización narcocriminal de estructura familiar que se dedicó desde al menos 2009 hasta 2022 al contrabando y comercialización de estupefacientes, y al posterior lavado de activos mediante maniobras destinadas a insertar en el circuito económico formal el dinero proveniente de esas actividades ilícitas.
El modus operandi de la banda, según pudo establecer la Justicia, consistía en canalizar las ganancias del narcotráfico mediante la adquisición de bienes registrables y la inversión en proyectos comerciales e inmobiliarios.
Los fondos eran utilizados para comprar automóviles, camiones, motocicletas, cuatriciclos, terrenos fiscales, inmuebles y locales comerciales, así como para financiar la construcción de complejos de departamentos.
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