Los trabajadores de Dánica mantienen esta semana el acampe frente a la planta de Llavallol, en el marco del conflicto generado por el cierre definitivo de la fábrica. Este viernes tendrán una nueva audiencia en la que buscarán avanzar en una alternativa que permita destrabar la situación y preservar los puestos de trabajo.
Trabajadores de Dánica mantienen el acampe en Llavallol a la espera de una nueva audiencia
Los empleados continúan con la protesta frente a la planta tras el cierre definitivo de la planta de Dánica dispuesto el 30 de septiembre.
La protesta comenzó luego de que la empresa comunicara el cese de actividades en la planta, que se concretó el 30 de septiembre. Desde entonces, los empleados permanecen organizados frente al establecimiento y reclaman una solución que permita mantener sus fuentes laborales.
Mientras esperan la nueva instancia de diálogo, el acampe continúa con el acompañamiento de familiares y organizaciones sindicales. Durante los últimos días también recibieron respaldo del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA), que difundió mensajes en apoyo al reclamo y destacó la colaboración recibida por los trabajadores.
El cierre de la planta de Dánica
La planta de Dánica, marca de margarina perteneciente a Dorada S.A., cerró definitivamente el 30 de septiembre luego de décadas de actividad en Llavallol. La empresa, que desde 2018 forma parte del Grupo Beltrán, atravesaba una situación de crisis desde 2020.
Durante la más reciente, a fines de 2024, los trabajadores habían atravesado otro conflicto que derivó en una medida para reclamar por la continuidad de la actividad. "Nosotros, junto con un grupo de trabajadores, decidimos pelear por la fuente de trabajo en el 2024. Junto con el sindicato y con ayuda del Gobierno de la Provincia, logramos revertir esa situación y mantener la parte de producción", contó en su momento Sebastián Guastavino, trabajador de la planta, en diálogo con El Diario Sur.
Según su relato, durante los meses posteriores la actividad se mantuvo con un ritmo estable. "La producción básicamente estaba haciendo la misma que de años anteriores. En ningún momento la producción fue a la baja, sino que veníamos trabajando bien", afirmó.
Guastavino también contó que, unas dos semanas antes del anuncio del cierre, comenzaron a observar movimientos que les generaron preocupación dentro de la planta. "De un momento a otro la empresa decide empezar a hacer un vaciamiento de la mercadería", relató.
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