La locomotora a vapor 3925 tuvo su momento estelar al trasladarse a Mar del Plata, en el marco de la celebración por los 140 años de la llegada del tren a esa ciudad. Y para los voluntarios del Ferroclub de Remedios de Escalada, que fueron los artífices de su restauración durante el último año, y las pruebas a distintos puntos para su puesta a punto, este instante es indescriptible, una emoción superlativa de la que "todavía no se cae".
El sueño de ir en la locomotora a vapor a Mar del Plata: "Contaremos anécdotas durante años"
La locomotora a vapor estuvo en los festejos de los 140 años del arribo del tren a Mar del Plata. Las sensaciones de los voluntarios del Ferroclub de Escalada.
La travesía de la formación comenzó el viernes por la noche y se extendió durante todo el fin de semana, entre itinerario a la costa atlántica y la vuelta a la zona sur del conurbano bonaerense. En ese interín hubo varias paradas, como las realizadas en Chascomús y Maipú, para poder cargar agua y así seguir viaje, tanto de ida como de regreso, y en cada instante la expectativa tanto de los maquinistas como de los demás involucrados, y especialmente los vecinos que observaban a la vera de las vías, se fueron colmando.
Lanús cumple 82 años: realizarán celebración con distintos espectáculos
Entre ellos un momento vital fue cuando se recaló en Maipú, porque allí se desacopló la máquina de Trenes Argentinos que se usaba como seguridad y quedó sólo la locomotora, con una "entrada triunfal, ingresando con los otro nueve coches", que iban a ser piezas reconocidas en la exhibición a desarrollar en la "Feliz". Ellos eran cinco formaciones del Tren Museo Itinerante del Museo Nacional Ferroviario, y otros coches del Ferroclub de Escalada, entre ellos dos Westport, de color marrón, de 1953, en formato Pullman, y otro celeste, un Hitachi de 1962, todos completamente restaurados, con aire acondicionado, calefacción, baños para damas y caballeros, y todo el confort que tenían esos coches.
Sueño cumplido para los voluntarios
Quien detalló lo que se vivió en ese recorrido fue Pablo Virgil, no de los voluntarios del Ferroclub, que puntualizó que se "revivió la llegada del ferrocarril con la 39". "Se pudo recorrer toda la formación, tanto la del Ferroclub como la del museo, se pudo ver todo por adentro con guías, iban explicando la historia y el confort de cada coche, y también la máquina a vapor se podía subir de a poquito", señaló.
Helen Bernard Stilling, tras el bronce en los Odesur: "Es un sueño subir a un podio sudamericano"
Entre los instantes más emotivos estuvo la que tuvo como protagonista a Juan Carlos Gardey, jubilado de 85 años, que fue el maquinista de esa formación, oriundo de Lanús y que se mudó en su momento a Mar del Plata. "Fue increíble porque vino con una foto en blanco y negro, obviamente, que está él parado con el ayudante y otra persona más, con el número de la máquina, 3925. El vivía en Lanús, se mudó a Mar del Plata, y apareció con esa imagen. Fue con el hijo y contaba todas las anécdotas que había vivido con esa máquina, de otras máquinas también, del ambiente laboral, de la jefatura, todos los pormenores que la gente común no conoce, detalles de la máquina, cómo funcionaban, increíble. Fue una jornada espectacular", afirmó.
En torno al regreso, y a modo de balance, puso el foco en el agradecimiento a varios referentes que habilitaron la chance del recorrido, en especial aquellos que abastecieron a la máquina durante el camino. La referencia es, por caso, para los Bomberos Voluntarios de Maipú, de Chascomús y de Mar del Plata, además de Trenes Argentinos y al sindicato de La Fraternidad.
Agradecimiento al por mayor
Sin embargo, el mayor agradecimiento fue para los vecinos, que no pararon de resaltar la importancia de la locomotora. "Fue una locura la gente en Mardel, en los pasos peatonales, en el medio del campo, con autos, camionetas, incluso personas a caballo. La pasada por cada pueblo fue impresionante, nos agradecían siempre, con banderas argentinas, fotos, etc", señaló. Y sumó: "Fue muy emocionante vivir una jornada así, después de tantos años de trabajar para salir a la vía principal. La realidad es que nos gusta que la gente pida volver a a cada estación. Y ahora fue Mar del Plata pero nos piden estar un día en Brandsen, en Jappener, y muchos más".
Por último, se posó en sus sensaciones y las de sus compañeros, ya arribado a Escalada, en plena madrugada. "Llegamos a las 2 y entre acomodar todo y volví a mi casa a las 4 y las 6 me fui a trabajar. Es difícil explicar a la gente eso, vivirlo es totalmente diferente porque es una pasión por la que vos entregar unas horas, esfuerzo, dedicación, de no dormir para que toda la gente vea, porque el corazón de todo es mostrar la historia ferroviaria y nos pone contentos el recibimiento de la gente, que capaz no entiende todo lo que hay detrás", consideró.
Expectativas a futuro
Y completó: "Esto no arrancó hace unos días, sino hace meses, haciendo trámites con Trenes Argentinos, con el Ministerio de Transporte, no fue un día para el otro, lleva meses de reuniones, de papeleo, de verificación de todos los vehículos, y hay mucha gente comprometida detrás, por eso el apoyo de la familia es incondicional, que entienden la pasión que se le pone a cada detalle. Nada de eso fuese posible sin el apoyo de la familia y tampoco del público que nos deja cada fin de su granito de arena económico para hacer todo lo que hacemos".
Finalmente, se quedó con la mirada de todos los que fueron hasta Mar del Plata y volvieron. "Caer no caés, recién un par de días después, cuando analizamos todo lo que hay detrás, y contaremos anécdotas durante años de todas las cosas que vivimos", cerró.

